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Press Releases

Respuesta Demócrata en Español de la Congresista Veronica Escobar al Estado de la Unión del President Trump

Washington, D.C. – Hoy, la Congresista Veronica Escobar de Texas, dio la respuesta demócrata en español al discurso del Estado de la Unión del Presidente Donald Trump. A continuación la trascripción completa de su discurso:

Congresista Escobar.  Buenas noches.  Soy la congresista Veronica Escobar y estoy orgullosa de representar a El Paso, Texas. 

Es un honor dirigirme a ustedes esta noche desde el Segundo Barrio en El Paso, uno de nuestros vecindarios más antiguos.  Aquí, en el Centro de Salud Familiar La Fe.  Clínicas comunitarias como ésta ayudan a millones a tener acceso a la atención médica que ellos necesitan.

Pero desde que el presidente Trump asumió el cargo, clínicas y otros pilares de nuestro sistema de atención médica, han sido atacadas.

Aquí en Texas, los líderes republicanos se han negado a mover un dedo para mejorar el acceso a una salud asequible y de calidad.  En mi estado, la expansión de Medicaid podría proporcionar atención a cientos de miles de tejanos.

A la vez, los republicanos de todo el país luchan activamente para desmantelar los beneficios que salvan vidas, trabajando en las cortes para eliminar hasta la última protección de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio, incluyendo protecciones para los 130 millones de personas con enfermedades preexistentes.

Los demócratas están luchando.  En el primer año como mayoría en la Cámara de Representantes, los demócratas aprobaron una legislación para reducir drásticamente el precio de las medicinas, reforzar las protecciones para las personas con enfermedades preexistentes y acabar con los planes de seguro médico a corto plazo – llamados ‘planes basura’.

A diferencia de los republicanos, sabemos que la atención médica es un derecho para todos, no un privilegio para unos cuantos.

Los demócratas también saben que muchas familias están luchando para sobrevivir en nuestra economía actual.  Las políticas económicas del presidente Trump han creado una desigualdad que está creando dos Estados Unidos: uno donde el 1% más rico se beneficia y otro que deja atrás a muchos agricultores, empresas y familias trabajadoras.

Y al mismo tiempo, en lugar de invertir en el futuro de nuestros hijos y en oportunidades, el presidente ha disparado la deuda por más de 3 billones de dólares, todo por recortarle miles de millones de dólares de impuestos a los más ricos.

Los demócratas están luchando por una economía que funcione para todos, no solo para unos cuantos.  El año pasado, aprobamos proyectos de ley para aumentar el salario mínimo, aseguramos el mismo salario por el mismo trabajo para las mujeres y protegimos las pensiones de millones de trabajadores y jubilados.

Esta misma determinación de luchar por las familias trabajadoras fue fundamental en el trabajo que los demócratas realizamos en el tratado comercial que el presidente Trump ratificó la semana pasada.

No se equivoquen: El tratado entre los Estados Unidos, México y Canadá fue mejorado enormemente debido al arduo trabajo y los valores que mis colegas demócratas llevaron a la mesa de negociaciones.

Los demócratas eliminaron los regalos del presidente Trump a las compañías farmacéuticas, protegieron el medio ambiente y fortalecieron a los trabajadores y empleos.

Al entrar en nuestro segundo año de nuestra mayoría en el Congreso, los demócratas seguimos nuestro compromiso de crear empleos y beneficiar a los trabajadores.

Es por eso que, la semana pasada, los demócratas dieron a conocer un plan de infraestructura histórico, que creará 10 millones de empleos bien pagados con fuertes protecciones laborales.

Y nuestro plan está enfocado en el futuro: diseñado para combatir la crisis climática.  Estamos trabajando para reconstruir nuestra infraestructura y asegurar que nadie se quede atrás, no como el presidente Trump después de la devastación en Puerto Rico.

Los incendios, inundaciones, sequías y huracanes como María demuestran que la crisis climática es la mayor amenaza de nuestra época, poniendo en riesgo el mundo que nuestros hijos heredarán.

No podemos permitirnos cuatro años más de negación e inacción.  Los demócratas luchan para proteger un aire limpio, un agua limpia y combatir la crisis climática. 

Como miembros del Congreso, nuestra primera responsabilidad es mantener a salvo nuestras comunidades.  Y eso significa tomar medidas para poner fin a la epidemia de violencia con armas de fuego en los Estados Unidos.

El 3 de agosto del año pasado, El Paso sufrió el ataque más mortal contra los latinos en la historia de los Estados Unidos.  Un terrorista doméstico confesó haber viajado más de 10 horas para atacar a mexicanos e inmigrantes.  Justo antes de comenzar su ola de asesinatos, publicó sus opiniones en el internet y usó las mismas palabras de odio usadas por el presidente Trump para describir a los inmigrantes y latinos. 

Ese día, el asesino acabó con 22 vidas inocentes, hirió a docenas y rompió nuestros corazones. 

Todos los días se producen incidentes de violencia con armas de fuego en nuestras escuelas, lugares de culto y vecindarios.

Los demócratas entienden que esto se trata de una cuestión de vida o muerte.  Y como una de nuestras primeras acciones, nuestra mayoría en el Congreso aprobó una legislación para fortalecer las verificaciones de antecedentes y salvar vidas, la cual cuenta con el respaldo abrumador de la mayoría del público.

Honestamente, la mayor amenaza para nuestra seguridad es un presidente y un senado controlado por los republicanos que actúan solo en su propio interés. 

Mitch McConnell, el líder del Senado está poniendo obstáculos a legislación que mejorará las vidas de los veteranos, mujeres y familias – todos nosotros.  Los demócratas de la Cámara de Representantes hemos aprobado 275 proyectos de ley bipartidistas – pero estos proyectos están acumulando polvo en el escritorio de Mitch McConnell.

Señor McConnell, Señor presidente, vidas están en peligro.  Tomen acción.

Lamentablemente, en los últimos meses, los republicanos han declarado una y otra vez que su lealtad al presidente es lo primero, incluso por delante de la Constitución de los Estados Unidos.

Sabemos que el presidente Trump violó su juramento al pedirle a otro país que interfiriera en nuestras elecciones, poniendo en riesgo la integridad de nuestras elecciones, nuestra seguridad nacional y luego intentando encubrir su mal comportamiento.

Este es un momento trágico y el Congreso debe defender nuestra república. 

Los demócratas seguiremos luchando por la verdad y por lo que es correcto.

Nadie está por encima de la ley.

Al pensar sobre el año pasado, yo sé que soy afortunada al ser miembro del Congreso más diverso de la historia con un número récord de mujeres.

En los Estados Unidos, nuestra diversidad nos hace más fuertes: es lo que eleva todas las voces y nos convierte en un país inclusivo y dinámico.

Sin embargo, el presidente claramente no comparte esta creencia.

Desde los ataques contra los jóvenes Dreamers, la separación familiar, la muerte de niños migrantes, hasta el programa de ‘Permanecer en México’ que envía a los solicitantes de asilo a situaciones peligrosas. Estas son políticas que ninguno de nosotros nunca imaginamos que sucederían en los Estados Unidos.

Recuerdo haber visto la Estatua de la Libertad desde Ellis Island por primera vez.  Estaba asombrada de Lady Liberty.  Ella se erige como la guardiana de nuestros ideales: que todas las personas son creadas iguales, que los vulnerables deben ser atendidos y no rechazados, y que los Estados Unidos es el brillante ejemplo de bondad.

Depende de todos nosotros, ante uno de los momentos más desafiantes de la historia, reflejar la dignidad, la gracia, la belleza de Lady Liberty y los valores de los Estados Unidos.

En los Estados Unidos, queremos comunidades fuertes, seguras y saludables para cada persona, sin importar el color de su piel, su religión, o a quién aman.  Pero tenemos que trabajar por esta América.

En este 2020, debemos asegurarnos de que todas nuestras voces sean escuchadas.

Las voces de la justicia, la esperanza y la compasión.  Las voces del amor y la unidad.  Las voces del patriotismo y valor.

Juntos, enfrentaremos estos retos, protegiendo a nuestros hombres y mujeres en el servicio militar y veteranos y forjando una unión más perfecta.  Esto es lo que nuestros Fundadores querían.

Que Dios los bendiga y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América.

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